jueves, 3 de diciembre de 2020

Los sentidos: ¿Fuente de Engaño o de Conocimiento?

En primer lugar aclararé que son los sentidos.

Los sentidos son unos conceptos con varios usos y significados. Se trata, por un lado, del proceso fisiológico de recepción y reconocimientos de los estímulos que se produce a través de la vista, el oído, el tacto, el gusto o el olfato. Los sentidos está vinculado, por otra parte, al entendimiento o la razón.

Los sentimientos no son siempre la fuente de conocimiento más fiable, ya que en ocasiones distorsionan nuestra percepción de la realidad. Por eso es necesario el uso de la razón. 

Debe de ser un equilibrio entre las dos, primero el fenómeno a estudiar pasa por medio de los sentidos bien sea tacto, visión, olfato o sabor; después de este proceso de reconocimiento del objeto se lleva esta información tomada al cerebro, que la procesa y la lleva a hacer un proceso analítico para que la razón misma saque conclusión de no hacer caso a los sentidos. Entonces si tenemos claro este equilibrio de sentidos y razón podremos tener un acercamiento más detallado y estrecho a la verdad. Nos llevará por el camino correcto de la misma, la verdad podrá ser llevada de estos dos aspectos importantes en el conocimiento.

Los sentidos también nos ayudan a hacer una clasificación de las cosas, podemos llevar a nuestro cerebro por medio de los sentidos una relación con ciertos aspectos para formar categorías de los mismos y así tener un reconocimiento de las cosas y de nuestro entorno para así no confundir un objeto con otro y poder interactuar con el objeto, ya que si asociamos y guardamos en nuestra memoria los fenómenos externos por medio de distintas categorías sensoriales, será más fácil recordar la interacción con estos objetos.

El empirismo asegura que la única manera de conocer la naturaleza a nuestro alrededor es por medio de la percepción, es decir, de los sentidos; así como sugiere que no tenemos fuente más fidedigna que nuestro olfato, gusto, tacto y oído. No se opone de ninguna manera a la razón, pero niega la pretensión de establecer verdades necesarias, es decir, verdades que valgan de una manera tan absoluta que se haga innecesaria, absurda o contradictoria su verificación o su control. El principal representante del empirismo fue John Locke. Este define en su teoría de  la tabula rasa al yo como "esa cosa de pensamiento consciente (cualquiera que sea la sustancia, ya sea espiritual, material, simple o compuesta) que sea sensible o consciente de placer y dolor, capaz de felicidad o miseria, y así se preocupa por sí mismo, en la medida en que esa conciencia se extienda ". Sin embargo, no ignora la "sustancia", y escribe que "el cuerpo también va a hacer al hombre".

Por otra parte, el racionalismo considera que la experiencia no puede ser la fuente más confiable de conocimiento, puesto que es posible que los cinco sentidos no capten la amplitud de la realidad o la mente lo mal interprete. Por ello considera que las bases de una ciencia es que todo conocimiento sea veraz, no sea por precipitación o prevención, que este de manera desglosada y abarcando tantas disciplinas como necesite, así como, que vaya descendiendo gradualmente de los objetos más simples y fáciles hasta los más complejos. Descartes piensa que el conocimiento de la realidad puede construirse extrayendo consecuencias, es decir deduciendo, de ciertas ideas y principios evidentes que no dependan de la experiencia, ya que ésta sólo proporciona conocimientos inciertos y dudosos. Descartes decidió empezar desconfiando de la autoridad de cualquier filósofo anterior, prefirió confiar más en su razón y rompió intencionalmente con el pasado.

Es muy fácil que nuestros sentidos nos engañen. Si concentramos la vista en un determinado objeto como una puerta, a la vista es de color madera, pero a la hora de tocarla nos encontramos con que es plana y fría. Al principio todos coincidimos en que es plana y de madera, pero si profundizamos un poco más nos encontramos con que ya cada uno ve la puerta de forma distinta.

Estas diferencias a la hora de percibir la mesa se pueden deber a los distintos factores que influyen en nuestra percepción sensorial: 

-.) Factores fisiológicos: Cada especie posee unos umbrales perceptivos que le ayudan a captar ciertos estímulos pero le impiden percibir otros.
-.) Factores personales: La atención es nuestro mecanismo personal de selección de sensaciones. De entre el enorme flujo que nos llega de estímulos que nos llega constantemente, escogemos algunos en función de nuestros intereses.
-.) Factores socioculturales: Las características del entorno en que se desenvuelve nuestra vida y aquello que aprendemos en nuestro círculo social condicionan nuestra percepción de la realidad.

En mi opinión y para finalizar creo que los sentidos pueden ser perfectamente tomados como una fuente de conocimiento y de engaño a la vez. Esto depende mucho de la situación en la que nos encontremos.



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